Europa es posible
Han pasado 21 años y tanto europeístas, euroescépticos como antieuropeístas hemos notado el cambio. La España de 1986 no es la misma España de 2007 y nadie puede decir lo contrario, otra cosa es que a algunos les cueste reconocerlo.Comenzamos siendo un país necesitado y ahora somos un Estado contribuyente. Ahora son las rentas de los españoles las que permiten que otros países se adhieran a la unión. Digamos que ayudamos a equilibrar la balanza. Seamos certeros. Nuestro país debe su desarrollo a la Unión. Empezamos siendo una “Turquía” y con ella hemos avanzado hasta igualarnos con países que estaban muy por encima de nosotros. Ahora tenemos hasta el mismo idioma económico: el €uro.
La comparación con Estados Unidos es inevitable. La Unión europea tiene 50 años de antigüedad y algunos creen que si con el tiempo que llevamos trabajando juntos no hemos llegado al nivel americano, es porque no es posible. Pero no seamos impacientes y dejemos que pase el tiempo. De todos modos, si nos podemos comparar... es porque no estamos tan lejos. Lo decepcionante sería que fuéramos tan pequeños que no pudiéramos hacerlo. En cambio, cada vez somos más (ya 27) y como potencia, Europa pinta bien.
Sin embargo los americanos sí se diferencian en algo de los europeos y es en el sentimiento patriótico de los ciudadanos. Nosotros hemos reunido culturas pero no las hemos unificado, quizá ahí esté el problema. Hoy por hoy somos diferentes los unos de los otros pero, tiempo al tiempo, tendremos identidad propia: somos Europeos.

















Se abre así un abanico de posibles alianzas:





